La Paz, Baja California Sur, es uno de los secretos mejor guardados de nuestro país… Y es tan hermoso que casi no quería compartirlo con ustedes.
La Paz es uno de esos paraísos naturales que debería permanecer inalterado, majestuoso y sin perturbaciones, sólo para ser contemplado. Afortunadamente, este destino sólo recibe turistas enamorados de la naturaleza y comprometidos con cuidarla y mantenerla.
Con un clima privilegiado, La Paz los espera para ofrecerles el mejor contraste entre desierto y mar con paisajes como este:
Una ciudad de gente cálida, amable y trabajadora que ha logrado mantener impecable esta playa mexicana de la que sí podemos disfrutar los mexicanos.
La gastronomía es exquisita, la oferta hotelera es variada y se ajusta a todos los gustos y presupuestos, pero lo mejor de La Paz es poder disfrutar de colores como estos:
Colores que al contemplarlos entiendes por qué se llama La Paz.
No dejen que su ubicación los engañe… La Paz sólo comparte estado con Los Cabos, pero la gente que encontrarán aquí es totalmente diferente. En La Paz el lujo no es tan importante como la posibilidad de maravillarte con la naturaleza y de pasarla bien con gente que tiene los mismos intereses.
En La Paz se respira buena vibra, energía positiva, gente alegre y que sabe disfrutar de la vida. Por eso ha sido el destino de muchos extranjeros que han llegado para nunca irse y que le agregan un toque cultural interesante a las actividades que puedes hacer en la ciudad.
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Vivimos en un lugar mágico, tan mágico que especies como la mariposa monarca o el tiburón ballena lo eligen para pasar sus días de verano.
A nuestro país llegan, cada año, millones de animales de distintas especies que encuentran en nuestro territorio las mejores condiciones climáticas para pasarse unos meses veraneando, esperando a que pase el frío en sus lugares de origen.
Otra especie que ama nuestras costas es la ballena gris y cada año hace de Baja California Sur, su hogar. Desde hace miles de años, esta especie de ballena viaja más de 8 mil kilómetros para iniciar y concluir su ciclo reproductivo en las lagunas costeras del Océano Pacífico, justo en Baja California Sur.
Cada año, las ballenas viajan desde el Círculo Polar Ártico, pasando por Alaska, Canadá y Estados Unidos para llegar a las cálidas y poco profundas aguas del sur de nuestra península.
Y así, después de haber viajado durante meses, las ballenas nos regalan un espectáculo único desde principios de diciembre y hasta mediados de abril. Así de privilegiados somos los mexicanos…
Las ballenas que visitan nuestras costas miden hasta 15 metros y llegan a pesar hasta 30 toneladas y sus crías, las que llegan a nacer en aguas mexicanas, nacen midiendo entre 4 y 5 metros y pesan 750 kilos.
Ver a estos increíbles ejemplares es un viaje que nadie debe perderse… Se pueden observar en las lagunas Ojo de Liebre, en Guerrero Negro, y San Ignacio, al norte del estado. Para llegar pueden volar a La Paz o a Los Cabos, el aeropuerto que les quede más accesible y de ahí buscar transportadoras turísticas que ofrecen el recorrido para ver a las ballenas.
El gobierno de Baja California Sur pone especial interés en la conservación del ambiente para que nada perturbe a los animales que cada año llegan a sus costas, así que asegúrense de contratar un servicio turístico que cumpla con todos los requerimientos y tenga todos los permisos, para garantizar que su viaje será tan amigable con el entorno como sea posible.
Y una vez que estén en las lagunas prepárense para ver a las ballenas asomando la cabeza, rociándolos a todos mientras respiran y mostrando orgullosas su maravillosa cola.
Déjense conquistar por el espectáculo de las ballenas, pero también por el entorno que las rodea… Esta mezcla única entre desierto y mar que hace de Baja California Sur un lugar espectacular dentro de la increíble y surreal geografía mexicana.
Hasta hace cuatro siglos, el año nuevo se festejaba en casi todo el mundo el 21 de marzo, en coincidencia con el equinoccio de Primavera boreal. ¿Por qué empezó a festejarse el 1 de enero?.
Festejar el año nuevo el 21 de marzo tenía sus razones: la estación de los brotes recuerda el inicio de un nuevo ciclo, el comienzo de la nueva vida tras el guadañazo del invierno.
Pero en 1582, al reemplazar el calendario juliano por el que hoy rige y lleva su nombre, el papa Gregorio XIII determinó que el año comenzara el 1 de enero, supuesto día de la circuncisión de Jesús.
Hasta allí y durante miles de años, había habido coincidencia en el mundo en festejar el año nuevo el 21 de marzo, excepción hecha de algunos pocos pueblos, entre ellos, el judío, el chino, el musulmán y los originarios de Sudamérica.
Los judíos lo festejan en una fecha variable entre septiembre y octubre, siempre próxima al equinoccio de primavera en el Sur: su Rosh Hashaná (cabeza de año) ocurre entre el 1 y el 2 de Tishri, primer mes del calendario hebreo, día en que según la tradición fue creado Adán, "cabeza" de la especie humana.
En 2008, los judíos recibieron el año nuevo 5769, entre los atardeceres del 29 de septiembre y del 1 de octubre.
Los chinos festejan el suyo cuando se forma la primera Luna Nueva en el signo de Acuario, entre fines de enero y mediados de febrero; actualmente están en el año del cerdo 4705 y en 2009 recibirán el año del búfalo 4706.
Los musulmanes lo reciben en su mes de Muharram, que puede caer en cualquier mes gregoriano; y como su almanaque comienza en el año 622 con la huida de Mahoma a Medina, viven en el año 1386.
Por otra parte, los pueblos originarios de Sudamérica festejan su año nuevo el 21 de junio, con el solsticio de invierno.
Fuera de estos pueblos, los primeros en el mundo en cambiar la tradición del 21 de marzo fueron los países católicos y sus colonias, en nombre de su obediencia al Papa, a partir de 1583; pero los restantes hicieron caso omiso y continuaron durante varios siglos más festejando su año nuevo en aquella fecha.
Fue el caso de Gran Bretaña, que recién en el siglo XVIII adoptó el calendario gregoriano; y también el de Rusia, donde curiosamente, la Revolución Bolchevique que abolió los cultos, fue la que en 1917 impuso el calendario de la Iglesia católica.
Como puede verse, aunque parezca una novedad decir que el año nuevo comienza el 21 de marzo, es exactamente al revés: la "novedad" es celebrarlo el 1 de enero.
A pesar de esto, el comienzo del año astronómico o natural continúa siendo el equinoccio de primavera en el Norte (de otoño en el Sur), esto es, entre el 20 y el 21 de marzo, cuando el Sol "toca" el punto vernal y la rueda de las estaciones recomienza su vuelta.
Cuando ambos equinoccios se producen, la duración de los días y las noches se iguala en todo el mundo -la partícula "equi" significa igual- y pasan a durar 12 horas exactas.
De allí en más, debido al corrimiento aparente del Sol (desde la óptica terrestre) hacia el Norte, donde comienza la primavera, la duración del día se alargará hasta el solsticio de verano; y a la inversa, en el Sur, donde comienza el otoño, se acortará hasta la llegada del invierno.
En igual fecha comienza también el año astrológico: entre el 20 y 21 de marzo el Sol "toca" el cero grado de Aries (o punto vernal) primer signo del zodíaco, para luego ir avanzando, cada treinta días, sobre cada uno de los restantes once signos.
Entonces, ¿cuándo realmente empieza el año nuevo? Los astrólogos dicen que el año nuevo es personal y que empieza y se renueva el día del cumpleaños.
Michael Phelps, nadador y medallista olímpico eligió Los Cabos como escenario para tan precioso momento. Su prometida Nicole Johnsony y Michael, eligieron este paradisiaco destino para celebrar este momento tan especial. Nicole y Michael se casaron en secreto en Junio de este año, sin embargo la ceremonia formal se realizó cuatro meses después en Los Cabos, donde los acompañaron decenas de amigos y familiares. Ambos han compartido en sus redes sociales imágenes de su romántico enlace teniendo como escenario de fondo el mar y la playa de Los Cabos.
Ya es muy común que varias parejas de Hollywood elijan éste destino como el lugar ideal para casarse, como por ejemplo la actriz de la serie musical Glee, Naya Rivera se casó en Cabo San Lucas con el también actor Ryan Dorsey. Adam Levine, vocalista de Maroon 5 y la top model Behati Prinsloo también dieron el sí en Flora Farms en una boda donde los acompañaron cerca de 300 personas. y como no ¿verdad? si es bellísimo.
Los Cabos hace que con el contraste de sus bellezas naturales se convierta en el set perfecto para una boda de ensueño o un escape romántico. Se ha convertido en el favorito de muchas parejas para disfrutar de su luna de miel, una escapada romántica, celebrar un aniversario o renovar sus votos.
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